Grúa de Peluches: Cómo traer la emoción de la feria a casa

Grúa de Peluches: Cómo traer la emoción de la feria a casa

Grúa de Peluches: Cómo traer la emoción de la feria a casa (y que dejen de confundir la izquierda con la derecha)

Confiesa: ¿cuántas monedas de dos euros, o de 100 pesetas, se te han ido en esas máquinas de gancho de la feria para acabar sacando... aire? 😅

Las ves ahí con todos los peluches o cositas monas y es una mezcla de esperanza ("¡esta vez sí!"), tensión máxima y, seamos sincer@s, un poquito de frustración cuando ves que la grúa acaricia el peluche y lo suelta sin compasión de vuelta al montón

Pues bien, hemos encontrado la revancha a estas máquinas. Y es mucho mejor de lo que esperábamos.

Hoy te compartimos Grúa de Peluches, el juego que consigue llevar a casa esa misma emoción de la feria, pero sin gastar monedas y, lo mejor de todo, poniendo a trabajar las neuronas de una forma increíble.

¿De qué va esto? (Sin leerte el manual)

Imagina una cuadrícula llena de animales adorables: Capibaras, Unicornios, Cebras... Tu misión es sacarlos de ahí para tu colección.

Pero aquí la grúa no se mueve con una palanca floja que está un poco trucada. Aquí la "palanca" es tu cerebro.

El juego es sencillo:

Miras el tablero y eliges tu objetivo.

Calculas la ruta en tu cabeza.

Usas tus flechas para programar el movimiento: "Subo uno, giro a la derecha, bajo...".

Y cuando llegas... ¡PUSH! Apretamos nuestro botón de grúa abajo.

Un gimnasio para trabajar la orientación (sin que se den cuenta)

Aquí viene lo que más nos ha gustado a nosotros, sabes que siempre nos gusta ver las partes que cada juego trabaja, es trabajar además de la planificación, la direccionalidad. 

¿Sabes ese momento en el que tu hijo, o tu mism@ dudáis medio segundo sobre cuál es la izquierda y cuál la derecha? ¿O cuando les cuesta visualizar un recorrido en un mapa?

Pues este juego está fenomenal para eso.

Para ganar, los peques tienen que hacer un ejercicio mental brutal: tienen que traducir la flecha que tienen en la mano al movimiento en el tablero, y aunque puede parecer fácil tiene su cosilla dentro de la cabeza para automatizarlo.

Sin darse cuenta, están trabajando:

La lateralidad: Se acabaron los líos de "no, la otra izquierda". Lo vemos también muy interesantes para trabajar esa robótica de manera desenchufada.

La planificación: No pueden moverse a lo loco; tienen que trazar el plan antes de actuar.

La visión espacial: Tienen que "ver" el movimiento antes de que ocurra.

Y lo hacen porque quieren ganar ese Dragón, no porque sientan que están "estudiando".

El momento estrella del juego es ese momento ¡PUSH!

Si algo tiene este juego es que es muy físico. No es solo poner cartas. Es tocar, mover y golpear.

El botón Push es el protagonista absoluto. Púlsalo como quieras y es que cuando has conseguido tu objetivo se libera una cantidad de alegría (y dopamina) que no te imaginas.

Nuestro consejo es que les dejes que exageren. Que hagan ruidos de máquina ("ñiiiic, ñiiiic"), que celebren el golpe al botón. Esa emoción es la que hace que el aprendizaje se fije.

¿Para quién es?

Edad: La caja dice +8 años, y es ideal para esa edad porque ya gestionan bien la estrategia. Pero con ayuda (jugando en equipos, por ejemplo), niños de 6 años pueden disfrutarlo muchísimo.

Tiempo: Las partidas vuelan. En 20 minutos habéis terminado. Perfectas para antes de cenar.

Jugadores: De 2 a 4. Y ojo, que el "pique" entre adultos es serio.

En resumen: Grúa de Peluches es la prueba de que las matemáticas y la orientación espacial pueden ser una fiesta.

¿Te animas a probarlo y ser imparable con la grúa de peluches?😉

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