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Así empiezan los hábitos de juego en casa - La Granja de Paco

Así empiezan los hábitos de juego en casa - La Granja de Paco

Hay una edad en la que todo son sonidos, con tres peques por casa, hemos pasado por ahí, tardes jugando a tratar de identificar sonidos y asociarlos a animales. 

“Muuu.”
“Cuac.”
“Beeee.”

Y de repente, sin darte cuenta, llega el día en que ya no solo quieren hacer el sonido. Les atraen otro tipo de juegos.

En casa ese momento se nota mucho. Empiezan a mirar lo que hacen las mayores y más de un@ ya dice eso de "ya soy mayor..." Quieren sus cartas. Quieren su turno. Quieren ganar y llevarse algo al “corral” aunque todavía no sepan muy bien qué significa eso.

Y ahí es donde las familias nos damos cuenta que ya no es solo juego simbólico.
Es el inicio de otra etapa, la de los juegos de mesa.

Con 4 años no buscan estrategia. Buscan participar. Buscan que pase algo rápido. Buscan poder hacerlo ellos. Buscan pasarlo bien.

Por eso nos gustan tanto juegos como La Granja de Paco en esta etapa. Porque parten de algo que ya saben hacer, imitar animales, pero le añaden un puntito nuevo.

Mirar si hay tres iguales. Esperar un segundo. Decidir si gritan o no.

La primera partida en casa suele ser un pequeño caos. 
Gritos antes de tiempo.
Algún “¡era mío!”.
Y muchas risas. A veces también alguna frustración, pero como gracias a juegos como este se trabajan poquito a poco. 

Pero algo cambia muy rápido en sus cabezas y es la magia del juego. A la tercera ronda ya empiezan a esperar un poco más. A mirar mejor. A entender que no siempre gana el que más corre, sino el que se fija.

Y eso no se lo explicas. Lo viven. A muchos adultos todavía nos cuesta 😅

Nos gusta mucho esta etapa porque es cuando se crean hábitos sin que te des cuenta. Cuando el “¿jugamos?” empieza a salir de ellos.

Este juego está genial porque tiene además un modo más avanzado que no solo requiere que busquen trios, sino que hagan asociaciones entre parejas y cojan una pieza especial antes que los demás, y esto es un pasito más en su crecimiento y desarrollo.

No es tanto el juego concreto.
Es el ritual.

Sacar una caja pequeña.
Sentarse cinco minutos.
Compartir algo que no está dentro de una pantalla y disfrutarlo juntos.

En aula pasa algo parecido. En infantil y primer ciclo, estos juegos están genial para activar a los peques y desarollar funciones ejecutivas. 

Si estáis en ese momento en el que vuestro peque empieza a interesarse por las cartas, por ganar “de verdad” y por repetir partida, aprovechadlo.

No hacen falta juegos complicados, ni anticipar etapas. Hace falta momentos para disfrutar jutnos y La Granja de Paco nos ayuda a generar esa conexión.

Y ahí empiezan muchas cosas.

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