📦 Pide antes de las 13h y saldrá hoy mismo · ¿Dudas? Escríbeme por WhatsApp, soy Miguel 👋

Memoria y frustración, juegos para niños de 5 años

Memoria y frustración, juegos para niños de 5 años

Hay una frase que aparece mucho cuando jugamos con niños de 5 años:

“¡Jo, yo quería esa!”

Y otra bastante frecuente:

“¡Es que yo sabía dónde estaba!”

Y, si la partida va bien, aparece una tercera:

“Vale, otra vez.”

Ahí es donde los juegos de mesa tienen algo muy potente.

No porque hagan magia.
No porque conviertan a un peque en alguien paciente de repente.
Ojalá, pero no.

Funcionan porque crean situaciones pequeñas donde pueden practicar cosas grandes: recordar, esperar, equivocarse, perder una oportunidad, controlar el impulso y volver a intentarlo.

La frustración no se trabaja solo hablando de frustración.

Muchas veces se trabaja levantando una carta y descubriendo que no era la que pensabas.

O viendo cómo otra persona se lleva justo la colmena que tú querías.

O quedándote a un paso de superar una fase y teniendo que probar otra vez.

Estos tres juegos pueden ayudar con memoria y frustración en niños de 5 años, pero cada uno lo hace de una forma distinta.

Y eso es importante, porque no todos los peques necesitan el mismo tipo de reto.

Monster Flip · Brain Picnic

Cuando la memoria no se queda quieta

Monster Flip parece un juego de memoria sencillo: hay monstruos, cartas y ganas de encontrar parejas.

Pero tiene un detalle que lo cambia todo.

Las cartas tienen monstruos por las dos caras.

Eso significa que cada vez que alguien gira una carta, la información de la mesa cambia. Lo que antes estaba visible puede dejar de estarlo. Lo que creías recordar puede estar ahora al otro lado.

Así que los peques no solo tienen que recordar dónde vieron un monstruo. También tienen que recordar qué había detrás y cómo ha cambiado la carta después de cada turno.

Para un niño de 5 años, esto es un reto muy interesante porque combina memoria visual, atención y actualización constante.

Y la frustración aparece de una forma natural: pequeña, rápida y repetida.

Te equivocas.
Otro se adelanta.
Creías que era ahí, pero no.
La pareja que tenías en mente ya no está como pensabas.

Pero la partida sigue.

Y esa es una de las claves: Monster Flip permite practicar el “me he equivocado, pero sigo jugando” sin que el error les saque de la partida.

Monster Flip - Juego de mesa - Brain Picnic - Desde 4 años - De 2 a 4 jugadores

Cuándo lo elegiría

Lo elegiría para peques a los que les gustan los juegos visuales, los monstruos simpáticos y las partidas rápidas.

También para quienes ya conocen algún memory clásico y necesitan una vuelta diferente para que no sea “más de lo mismo”.

Abejitas Zum Zum · Mercurio

Cuando recordar también significa seguir el movimiento

Abejitas Zum Zum entra muy bien por los ojos.

Hay abejitas de colores, colmenas y una mecánica que los peques entienden rápido: ¿dónde está la abeja que buscamos?

Al principio parece fácil. Ves las abejas, las tapas con las colmenas y empiezas a recordar donde están.

Pero las colmenas no se quedan quietas.

Se ganan, se pierden, vuelven al centro, cambian de dueño… y el peque tiene que ir ajustando mentalmente dónde cree que está cada abeja.

Esto hace que el juego trabaje muy bien la memoria espacial. No se trata solo de recordar una posición fija, sino de seguir el movimiento de las colmenas durante la partida.

Y luego está el oso.

El oso es maravilloso para la frustración.
Bueno, para el adulto que acompaña. Para el peque igual no tanto al principio.

Porque cuando aparece puede tocar devolver una colmena que ya habías conseguido.

Y eso duele un poquito.

Pero es una pérdida pequeña, dentro de una partida corta y con opciones de recuperarse. Justo el tipo de frustración que puede ayudar a practicar tolerancia al error, espera y ganas de seguir intentándolo.

Abejitas Zum Zum – Mercurio - Juego de memoria - 4+ años · 2-5 jugadores · 15 min

Cuándo lo elegiría

Lo elegiría para peques de 5 años que disfrutan con componentes bonitos, juegos sencillos y memoria visual.

También me parece muy buena opción para primeras partidas donde queremos trabajar ganar, perder, equivocarse y seguir jugando sin que la experiencia se vuelva demasiado intensa.

7 de la Suerte · HABA

Cuando la memoria se convierte en un camino

7 de la Suerte tiene un enfoque diferente.

Aquí la memoria no aparece solo en una carta concreta o en una colmena escondida. Aparece como parte de un recorrido por fases.

Los peques van avanzando, superando retos y acercándose poco a poco a la meta. Eso cambia mucho la experiencia.

Porque no todo depende de un único acierto. Hay sensación de progreso.

Y para muchos niños de 5 años, esa idea de avanzar por pasos ayuda bastante: ahora esta fase, después la siguiente, luego una un poco más difícil.

La memoria se trabaja junto con la atención y la perseverancia.

También aparece una frustración muy habitual en estas edades: el “casi”.

Casi lo tenía.
Casi paso la fase.
Casi llego antes.
Casi me sale.

Ese “casi” puede ser incómodo al principio, pero también es muy valioso. Ayuda a practicar que no conseguir algo a la primera no significa que no puedas conseguirlo después.

Cuándo lo elegiría

Lo elegiría para peques que disfrutan con juegos de avance, retos progresivos y sensación de completar pasos.

También para familias o aulas que buscan un juego de memoria con un poco más de recorrido que una partida de acierto/error inmediato.

Tres juegos, tres formas de practicar memoria y frustración

Aunque los tres juegos trabajan memoria, no lo hacen igual.

Monster Flip trabaja una memoria cambiante: recordar cartas de doble cara y adaptarse a lo que va pasando.

Abejitas Zum Zum trabaja memoria espacial: recordar qué abeja hay bajo cada colmena aunque las colmenas se muevan.

7 de la Suerte trabaja memoria progresiva: avanzar por fases, sostener la atención y tolerar que algunos retos cuesten más.

Y con la frustración pasa lo mismo.

En Monster Flip aparece cuando una carta no era la que pensabas.

En Abejitas Zum Zum aparece cuando pierdes una colmena o el oso te fastidia el plan.

En 7 de la Suerte aparece cuando te quedas cerca de avanzar, pero todavía no lo consigues.

Tres formas distintas de practicar algo que a los 5 años se está construyendo partida a partida.

Un consejo antes de jugar

Si el objetivo es trabajar frustración, no conviene empezar subiendo demasiado el nivel.

Mejor una partida corta, acompañada y donde se pueda hacer con seguridad.

Podéis decir cosas como:

“Vaya, esta vez no era. ¿Miramos bien para la siguiente?”
“Te ha dado rabia perder esa colmena. Lo entiendo.”
“Vamos a probar otra vez, que ahora ya sabemos algo más.”

No hace falta convertir la partida en una charla emocional de media hora.

A veces basta con estar cerca, poner palabras y dejar que el juego haga su parte.

Conclusión

Los juegos de mesa no eliminan la frustración.
Y menos mal, porque frustrarse un poco también forma parte de crecer. Lo sabemos bien en cada etapa de la vida.

Lo interesante es que permiten practicarla en un entorno seguro, con errores pequeños, partidas cortas y muchas oportunidades de volver a intentarlo.

Monster Flip, Abejitas Zum Zum y 7 de la Suerte son tres opciones muy diferentes para trabajar memoria y frustración con niños de 5 años jugando en casa o en clase.

Sin fichas.
Sin charlas.
Ni para los peques, ni para el adulto que acompaña.

Con monstruos, abejas, suerte y alguna que otra cara de “jo, yo quería esa”.

Regresar al blog

Deja un comentario

Ten en cuenta que los comentarios deben aprobarse antes de que se publiquen.